Terapia Cognitivo Conductual en Mallorca

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La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un tratamiento psicológico de corta duración, orientado a objetivos y que adopta un enfoque práctico en la resolución de problemas.

En mi consulta de Palma uso principalmente la terapia cognitivo conductual, ya que ha demostrado ser uno de elos enfoques más eficaces.

Se basa el hecho que aunque no puedes controlar todos los aspectos del mundo que te rodea, sí puedes controlar la forma en que interpretas tu entorno y como interactúas con él.

Conceptos básicos sobre la TCC

  • El objetivo de la Terapia Congnitivo Conductual es cambiar los patrones de pensamiento o comportamiento que están detrás de las dificultades de la persona, y así cambiar la forma en que se siente.
  • Se utiliza para ayudar a tratar una amplia gama de problemas psicológicos, entre otros ansiedad, depresión, miedos irracionales, adicciones y problemas emocionales o de comportamiento
  • La TCC es algo más que la identificación de patrones de pensamiento. Se centra en el uso de una amplia gama de estrategias para ayudar a las personas a superar estos pensamientos. Estas estrategias pueden incluir la elaboración de un diario de pensamientos y comportamientos, role playing, ejercicios de relajación y técnicas de exposición entre otras.

La Terapia Cognitivo Conductual es diferente.

La TCC difiere de muchas otras psicoterapias convencionales porque es:

  • Práctica: ayuda a identificar problemas específicos y trata de resolverlos.
  • Estructurada: en lugar de hablar libremente acerca de ti, de tu vida y de tu pasado, tratas problemas específicos y estableces metas a alcanzar.
  • Centrada en los problemas actuales: se ocupa principalmente de cómo piensas y actúas a día de hoy en lugar de intentar resolver problemas del pasado.
  • Colaborativa: tu psicólogo no te dirá que hacer, trabajará contigo para encontrar soluciones a tus dificultades actuales.

Interacción de pensamientos, sentimientos y conducta

La idea principal de la Terapia Cognitivo Conductual es que nuestros pensamientos y sentimientos juegan un papel fundamental en nuestro comportamiento, lo que acaba teniendo un impacto importante en nuestra calidad e vida.

Por ejemplo, la timidez extrema en situaciones sociales (fobia social) puede provenir del pensamiento de que otras personas siempre van a pensar que eres aburrido o que no sabrás que decir.

Esta creencia hace que la persona se sienta muy ansiosa en situaciones sociales, y debido a dicha ansiedad, de hecho le cuesta interactuar con otras personas.

Si tiene una mala experiencia, puede alimentar este tipo de pensamientos y sentimientos negativos, y puede influir en su comportamiento futuro.

Aunque en otras ocasiones nuestro comportamiento también puede influir en nuestros sentimientos y pensamientos:

Por ejemplo en caso de tartamudear, la persona puede reaccionar con emociones negativas (como la vergüenza) y su diálogo interno puede ser negativo ("Ni siquiera soy capaz de hablar sin tartamudear").

De este modo, su temor a situaciones sociales puede empeorar con cada mala experiencia.

El objetivo de la Terapia Cognitivo Conductual es enseñar que es posible modificar los pensamientos, sentimientos y comportamientos, ayudando a la persona a desafiar y superar las creencias automáticas, y a utilizar estrategias prácticas para cambiar o modificar su comportamiento.

¿Cuando se usa la terapia cognitivo conductual?

La TCC se usa para tratar una gran variedad de problemas psicológicos y cotidianos, entre los que destacan:

  • Ansiedad
  • Ataques de Pánico
  • Fobia social
  • Trastorno obsesivo-compulsivo
  • Estrés
  • Estrés post-traumático
  • Depresión
  • Baja autoestima
  • Control de la ira
  • Miedos irracionales
  • Hipocondría
  • Abuso de sustancias, fumar, beber u otras drogas
  • Problemas del juego
  • Trastornos de la alimentación
  • Insomnio
  • Problemas de la maritales o de relación de pareja
  • Problemas emocionales o de comportamiento.

Terapia Cognitiva y Terapia Conductual

La TCC es una combinación de dos terapias: "terapia cognitiva" y "terapia conductual".

La terapia cognitiva

El objetivo de la terapia cognitiva es cambiar la forma en que la persona piensa acerca del problema que le preocupa. Los pensamientos negativos causan sentimientos y conductas autodestructivas. Por ejemplo, alguien que piense que es indigno de recibir amor o respeto puede sentirse apartado de la sociedad y comportarse con timidez. La terapia cognitiva desafía esos pensamientos.

Existen muchas técnicas o estrategias para lograrlo. Por ejemplo, una técnica consiste en pedir a la persona que "demuestre con pruebas por qué es difícil amarle". Ésta y otras técnicas ayudan a la persona a darse cuenta de que su creencia es falsa. Este proceso se llama reestructuración cognitiva. La persona aprende a identificar y cuestionar los pensamientos negativos y reemplazarlos con pensamientos más realistas y positivos.

Terapia conductual

El objetivo de la terapia conductual es enseñar a la persona técnicas o habilidades para alterar su comportamiento. Por ejemplo, una persona que se comporta con timidez en una fiesta puede tener pensamientos y sentimientos negativos acerca de sí mismo. También puede carecer de habilidades sociales.

La terapia conductual enseña a la persona conductas más útiles. Por ejemplo, aprender habilidades de conversación que debe practicar en la terapia y en situaciones sociales. Finalmente los pensamientos y sentimientos negativos se reducen ya que la persona descubre que puede disfrutar de las situaciones sociales.

La Terapia cognitivo conductual es muy eficaz, ya que combina las técnicas de estas dos terapias, que por sí solas ya son muy eficaces.

Tratamiento con TCC

Los detalles del tratamiento varían de acuerdo con el problema de la persona. Sin embargo, la terapia cognitivo conductual típicamente incluye:

  • Evaluación: el psicólogo te hará varias preguntas, o puede pedirte que rellenes varios cuestionarios para ayudar a diagnosticar un problema en particular o localizar síntomas molestos.
  • Psicoeducación: tu psicólogo puede darte material informativo para ayudarle a aprender más acerca de tu problema en particular. El conocimiento es poder. Una buena comprensión de un problema psicológico, ayuda a la desestimación de temores infundados, lo que ayudará a aliviar la ansiedad y otros sentimientos negativos.
  • Establecer objetivos: el psicólogo te ayudará a elaborar una lista de objetivos a lograr con la terapia (por ejemplo, es posible que desees superar tu timidez en situaciones sociales).
  • Estrategias: el psicólogo te enseñará nuevas estrategias. Por ejemplo, en casos de ansiedad, técnicas de relajación.
  • Ejercicios entre sesiones: por ejemplo, tu psicólogo puede pedirte que apliques algunas de las estrategias aprendidas en tu vida diaria, o que registres los resultados de estas estrategias para posterior análisis por tu parte y por la del psicólogo.

Cuestiones a tener en cuenta

  • La Terapia Cognitivo Conductual requiere que participes activamente en el tratamiento. Por ejemplo, tu psicólogo puede pedirte que realices ejercicios entre sesiones. Si no estás dispuesto a realizar este tipo de tareas, puedes llevarte una decepción con la terapia.
  • La Terapia Cognitivo Conductual implica una estrecha relación de trabajo entre tu psicólogo y tú. La confianza y el respeto son importantes. Si tras varias sesiones notas que no existe el ambiente adecuado, puede ser recomendable buscar otro psicólogo.

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