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Pensamiento en Blanco y Negro.

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Pensamiento en blanco y negro

Cuando el estrés golpea, todos tendemos a pensar yéndonos a los extremos.

Por ejemplo, si te preocupa perder el trabajo, probablemente sea porque tienes pensamientos del tipo "Nunca encontraré otro trabajo tan bueno como este". Es muy posible que pierdas de vista el hecho de que nunca has tenido problemas para encontrar trabajo en el pasado, y que no valorabas tu trabajo tanto hace unos meses.

Este tipo de pensamiento de todo o nada se conoce coloquialmente como "pensamiento en blanco y negro", y a menudo se puede detectar por el uso al hablar de palabras extremas, como "siempre", "nunca", "maravilloso", "desastre", "perfecto" y "fracaso" entre otras.

Ejemplos de pensamiento en blanco y negro

El pensamiento en blanco y negro ocurre cada vez que dices o piensas cosas como:

  • "Toda mi vida es una mentira"
  • "No puedo hacer nada bien."
  • "Todos me odian." / "Todos están contra mi."
  • "Nunca lo conseguiré."
  • "Nunca podré volver a enamorarme."
  • "Conmigo o contra mí" / "Amigo o enemigo"

Es más que probable que estas afirmaciones no sean ciertas, así que tómate un momento para calmarte y no permitas que tus pensamientos en blanco y negro dirijan tu vida.

Todos podemos ver el mundo en estos términos de vez en cuando. Desde negarnos a ver cualquier fallo en un ser querido, hasta ser demasiado duros con nosotros mismos, la tendencia de nuestra mente a simplificar el mundo y ver sólo 2 opciones radicalmente opuestas, tiene un profundo efecto en nuestras relaciones humanas.

El mundo no es sólo blanco o negro. Nuestras vidas están llenas de mil matices de gris, y de otros colores. Pero al ver el mundo en blanco y negro, nos es mucho más fácil separar lo bueno de lo malo, lo correcto de lo incorrecto, lo bello de lo feo. El problema es que este tipo de pensamiento puede privarnos de disfrutar de la maravillosa complejidad de la vida.

Un mecanismo de supervivencia

En cierto modo, pensar de una manera tan extremista es la respuesta natural del cerebro al estrés, y es un mecanismo de supervivencia. Es necesario para decidir si una situación era una amenaza. Si te enfrentas a un animal salvaje enfurecido, este tipo de respuesta asegura que no pierdas segundos valiosos tratando de decidirte, sino que entres en la fase "lucha o huida". Imagina que es un león, y en lugar de echar a correr, te paras a sopesar las consecuencias...

Por supuesto el estrés al que nos enfrentamos hoy en día está muy lejos de amenazar tu vida, pero aun así, nuestro cerebro se mantiene en su programación original de "luchar o huir" como respuesta a lo que percibe como una amenaza. De ese modo, el pensamiento simplificado ya no es tan útil como antes, cuando nuestra propia supervivencia se veía amenazada

Algunas personas son capaces de cambiar rápido el chip a un pensamiento más práctico y meditativo, pero otras se mantienen en su pensamiento en blanco y negro.

¿Por qué es un problema el pensamiento en blanco y negro?

Te impide ver las posibles opciones. Pensando en blanco y negro vemos dos posibles soluciones, una con un final estupendo y otra con un final terrible. ¿Alguna vez te ha pasado que un tiempo después de acabar una situación estresante, te das cuenta de que podrías haber escogido una solución tan obvia y buena que te tiras de los pelos por haber escogido una más difícil y peor? Es probable que el pensamiento en blanco y negro no te dejara ver los colores.

Puede conducirte a bajos estados de ánimo. El problema con el pensamiento extremista es que todo lo que sube tiene que bajar, de ese modo, los pensamientos extremos a menudo nos conducen a tener altibajos. Este tipo de pensamiento también te puede conducir a tener depresión, ya que la perspectiva limitada puede hacer que te sientas atrapad@.

Puede afectar negativamente a tus relaciones. Es muy probable que los pensamientos extremos te lleven a discusiones interminables con tus familiares y amigos, y a que acabes siempre enfadad@, o que acaben enfadándose los demás.

Te impide seguir adelante con tu vida. Te impide buscar otras opciones, hacer planes concretos, y seguir adelante. Un pequeño obstáculo para conseguir tus objetivos puede hacer que los dejes de lado.

¿Cómo frenar el pensamiento en blanco y negro?

Por supuesto la aceptación es un buen primer paso. Empieza admitiéndolo, y toma la decisión de trabajar para cambiarlo.

Comienza a prestar atención a lo que dices. Cuando hablas con la gente, ¿tiendes a hablar una y otra vez de tus problemas? ¿Cuentas tus problemas de forma extremista y dramática? ¿Cómo reaccionas cuando otra persona te sugiere otro tipo de solución al problema?

Presta atención a tus pensamientos. Gran parte de nuestros pensamientos nos pasan desapercibido y darte cuenta de ellos puede ser como tratar de coger de un pez con tus propias manos, pero con práctica es fácil mejorar. Una técnica útil puede ser utilizar una alarma que suene a cada hora y cuando la oigas, pararte un momento a ver en que estás pensando. También puede serte muy útil practicar Mindfulness, también conocido como “mente plena” o “atención plena”. El Mindfulness te entrena para mantener tu atención en el momento presente, dándote cuenta de en qué estás pensando y que es lo que sientes en cada momento. Se sabe que incluso 10 minutos diarios atención plena reduce el estrés y los niveles de cortisol.

Aprende a pensar de un modo más equilibrado. Si has pasado gran parte de tu vida pensando en blanco y negro, con un patrón de pensamiento extremo, los pensamientos dramáticos pueden estar tan arraigados en ti que incluso los pensamientos que crees que son equilibrados, pueden ser en realidad bastante extremos. Puede ayudarte el pensar en alguien que conozcas que creas que es muy práctico y equilibrado. ¿Cómo crees que vería esa persona los problemas a los que te enfrentas? ¿Y qué podrías sacar de valor de su punto de vista?

Considera la posibilidad de acudir a un psicólogo especializado en Terapia Cognitivo Conductual (TCC). A menudo equilibrar nuestro modo de pensar puede ser difícil de realizar por nosotros mismos. La Terapia cognitivo conductual se basa en la mutua relación entre nuestros pensamientos, sentimientos y comportamientos. Un psicólogo con la experiencia adecuada te puede ayudar a trazar tus pensamientos para encontrar una perspectiva más equilibrada y a tener un comportamiento más acertado que te ayuden a salir del círculo vicioso de los pensamientos en blanco y negro.

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