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¿Los problemas a la hora de comunicarte deterioran tus relaciones personales?

Blog tu psicóloga en Palma de Mallorca

Problemas de comunicación

Probablemente hayas escuchado decir muchas veces que la comunicación es la clave de las relaciones personales. Sin duda, como seres humanos, poseemos una habilidad innata para comunicarnos.

Algunos estudios han demostrado que los simios son capaces de comunicarse con mensajes simples como "cuidado, un águila", o "cuidado un león", pero sólo el ser humano es capaz de dar mensajes mucho más complicados y detallados como "cuidado, esta mañana al pasar junto al rio, vi un lobo blanco que se dirigía hacia el norte, más allá del muro". Incluso nuestra comunicación no verbal, postura y gestos, transmiten una gran cantidad de información.

Existen diferentes teorías respecto a que nos diferencia, o que nos ha diferenciado del resto de animales, aunque para mi, la forma en que nos comunicamos es una de las principales. Pero a pesar del alto nivel de nuestras comunicaciones (o quizás debido a ello), en ocasiones, existen barreras que dificultan nuestra comunicación con los demás. Estas son algunas de las causas principales.

No saber escuchar

Aprender a escuchar no es una habilidad que se enseñe adecuadamente en la escuela, y si tus padres escuchaban tus necesidades, es probable que hayas sido educado para no escuchar.

En realidad, escuchar no es decidir qué vas a decir a continuación, ni estar pensando en dar el mejor consejo, ni compartir tus opiniones y experiencias similares. Tampoco es permanecer en silencio, pensando en otras cosas y dejando que la otra persona hable.

Céntrate en lo que te está diciendo la otra persona, sin pensar continuamente en tu respuesta o consejo. En resumen, deja que la otra persona hable, y atiende a lo que te dice.

Hablar demasiado.

La gente puede asumir que hablas demasiado por ser una persona egocéntrica, que tiene mucha confianza en sí mism@, cuando en realidad puede ser el resultado de sufrir ansiedad social. Tu nerviosismo te hace comenzar a hablar, lo que te pone aún más nervios@, y no paras de hablar.

Hablar mucho también puede ser una forma de esconderte, si tienes problemas compartiendo tus intimidades o vida personal. Sin darte cuenta, creas un muro de palabras que te separa de los demás, donde hablas sobre todo tipo de cosas, menos aquello que revelarían tu verdadera forma de ser y de vivir.

Interrumpir constantemente

A veces, interrumpir constantemente, puede revelar la falta de habilidades de escucha. Estás tan ocupad@ planificando qué decir a continuación que no escuchas a la otra persona.

No compartir lo que sientes.

Este punto es habitual en las relaciones de pareja, donde uno de los dos puede tener dificultades para compartir sus sentimientos.

Es posible que de pequeño te enseñaron a reprimir tus emociones reales. Esto sucede, por ejemplo, si tus padres sólo te mostraban su amor cuando "eras bueno" y estabas tranquilito, pero te retiraban su atención y amor, si estabas triste o enfadad@.

El niño/la niña se acostumbra tanto a reprimir un lado de sí mism@ que se convierte en un adulto que ni siquiera reconoce sus propios sentimientos.

No pedir lo que necesitas.

En el otro extremo de los problemas de comunicación están aquellos que comparten todos sus sentimientos pero que no saben cómo pedir lo que necesitan.

Quizás esperes que los demás sepan siempre que necesitas. Pero los demás no tienen poderes mentales, no pueden leerte la mente. Ven las cosas desde su propia perspectiva, y de sus problemas no desde los tuyos.

Lenguaje corporal cerrado.

Si está confundido y no entiendes por qué otras personas te encuentran inaccesible cuando les hablas bien, observa tu lenguaje corporal.

Por ejemplo si tienes tendencia a cruzar los brazos, es posible que, sin darte cuenta, estés emitiendo la señal de que estás enfadado.

Ser demasiado direct@.

¿Te han comentado alguna vez que te falta un poco de mano izquierda? ¿O que deberías "suavizar" la forma en que dices las cosas? Es posible que te hayas criado con un modelo a seguir que era demasiado directo, y hayas replicado este comportamiento.

Decir cosas que siempre parecen confundir a los demás.

¿Te cuesta entender cómo piensan otras personas o por qué hacen lo que hacen? ¿La gente constantemente te dice que actúas o piensas de forma extraña?

Existe la posibilidad de que tengas un trastorno de la personalidad, lo que puede significar que ves el mundo de una manera diferente a los demás. En ese caso, te recomiendo leer mi artículo sobre Los diferentes tipos de Trastornos de Personalidad.

Ok y ¿ahora qué?

¿Tu problema de comunicación es simplemente que en tu infancia no te enseñaron a comunicarte correctamente? Puede ser tan simple como establecer el objetivo de aprender a usar las habilidades adecuadas.

¿Tus problemas de comunicación están relacionados con la codependencia? ¿O a una infancia en la que te obligaron a reprimir tus sentimientos y pensamientos para ser aceptado? Entonces tu problema podría estar profundamente arraigado. Dependiendo de la severidad puede ser recomendable que acudas al psicólogo.

Si sospechas que puedes tener un trastorno de la personalidad, es aconsejable que busques la ayuda de un psicólogo.

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