¿Es la culpa una causa oculta de tu depresión?

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Popularmente, se tiende a pensar que las causas principales de la depresión suelen ser la ansiedad, el estrés, una baja autoestima y la existencia de un trauma en la infancia. Pero ¿qué pasa con la culpa? ¿Podría contribuir o ser la causa principal de tus bajos estados de ánimo?

¿Qué es la culpa?

Culpa y depresión

La culpa es un sentimiento de vergüenza y lamento en el que te consideras responsable de una acción negativa o evento.

En algunos casos, la culpa psicológica es adecuada, hemos elegido hacer algo que no deberíamos haber hecho. Sentirse culpable nos ayuda a alinearnos con nuestros valores personales.

Pero en otros casos, la culpa es una respuesta irracional a aquello que sólo existe en tu mente. Una creencia de que has hecho algo mal, sin evidencias que lo respalden. Se trata de un auto-juicio que haces de tus pensamientos y acciones, a los que das más importancia de la que tienen. O simplemente se trata de algo que escapaba a tu control, pero por lo que aun así te culpas.

Este tipo de culpa ilógica a menudo viene de la mano de profundos sentimientos de vergüenza. La diferencia principal entre culpa y vergüenza, es que la vergüenza se traduce en sentirte mal por lo que eres, mientras que la culpa en sentirte mal por lo que percibes que has hecho (o dejado de hacer).

Investigaciones que conectan la culpabilidad y la depresión

Investigaciones recientes han demostrado que aquellos que sufren de depresión tienen un cerebro más propenso a la culpabilidad que aquellos que nunca han sufrido de depresión.

En 2012, en un estudio realizado en la Universidad de Manchester, se utilizaron imágenes de resonancia magnética para escanear el cerebro de personas que tenían antecedentes de depresión mayor, realizando también el mismo experimento en personas que jamás habían padecido depresión, como grupo de control.

Pidieron a los sujetos del estudio que se imaginaran que habían actuado mal con su mejor amigo y al mismo tiempo que describieran sus sentimientos al respecto.

En aquellos que nunca habían estado deprimidos, las áreas del cerebro relacionadas con la culpabilidad interactuaban con el área del cerebro encargada del conocimiento de la conducta socialmente aceptable.

En cambio, en los cerebros de personas que habían estado deprimidas, las respuestas de ambas partes del cerebro no estaban tan integradas.

¿La culpabilidad realmente causa de la depresión?

Si bien el estudio anterior muestra que la depresión y la culpabilidad están vinculados, ¿puede la culpa realmente causar depresión?

La Terapia Cognitivo Conductual sugiere que los pensamientos crean emociones, y dichas emociones causan las acciones que elegimos. Este ciclo, de pensamientos, emociones y acciones, en caso de comenzar con un pensamiento negativo, te dirige directamente a un bajo estado de ánimo.

Si sientes que tus "pensamientos de culpa" crecen hasta estar fuera de control, muy probablemente desencadenen un ciclo disfuncional.

Por ejemplo, imagina que un padre (o una madre) se olvida de preparar la merienda para la excursión de su hijo. Una respuesta de culpa normal podría ser que se preocupara por que su hijo tenga hambre ese día, y un breve pensamiento de que un buen padre debería organizarse mejor.

Pero si estos pensamientos de culpabilidad crecen, el padre puede empezar a pensar Soy un padre terrible, no soy capaz de criar bien a mi hijo, y será mi culpa si mi hijo no llega a convertirse en una persona de provecho. Este tipo de pensamientos provocarán sentimientos de vergüenza y miedo, que le pueden llevar a dudar de si mismo como padre y a tomar malas decisiones en el futuro, que a su vez pueden retroalimentar los sentimientos de culpabilidad, reiniciándose el ciclo, y acercándole paso a paso a la depresión.

¿Proviene tu complejo de culpa de tu infancia?

¿Pero cómo puede la persona entrar en este ciclo de pensamientos negativos y culpabilidad? A menudo la respuesta está en su infancia.

La culpa es una respuesta aprendida a través de repetidas interacciones sociales que comienzan cuando somos niños. Los mensajes de otros miembros de la familia, amigos, maestros, compañeros de la escuela, medios de comunicación y de la sociedad en general, tienen un gran impacto en el cerebro aún en formación de un niño.

Pero, en general, son nuestros padres o tutores quienes desempeñan el papel más importante en su desarrollo. A partir de la edad de tres años en adelante, comenzamos a buscar la aprobación de nuestros padres. Puede ser muy traumático si en su lugar encontramos críticas y castigos, haciéndonos sentir culpables y poco valorados.

La culpa se puede aprender siguiendo el ejemplo de un padre o madre que se sienta culpable por todo lo que hace. En ese caso el niño aprende que lo "normal" es sentirse culpable. En cambio en otros casos puede deberse a un padre/madre que abuse de hacer sentir a su hijo culpable, para que le obedezca.

¿Qué puedes hacer si la culpa es la causa de tu depresión?

El camino de regreso a la salud emocional puede ser largo y tienes que estar decidido a enfrentarte a continuos desafíos. Pero aprendiendo a administrar tu culpabilidad y su conexión con tu depresión, puedes reinventarte y aprender a vivir una vida donde tu relación contigo mismo y con los demás sea sana, sin estar condicionada por la culpa.

Debido a que en ocasiones la culpa está tan vinculada al pensamiento de la persona, puede ser aconsejable la ayuda externa de un psicólogo para romper el ciclo de pensamientos/sentimientos/acciones.

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