Ansiedad Social Palma de Mallorca

Si tienes un trastorno de ansiedad social (también llamado fobia social), entonces temes situaciones en las que te ves expuesto a las miradas y pensamientos de los demás. Algunos ejemplos pueden ser por ejemplo quedar para comer en un restaurante, dar una charla o tomar protagonismo en una reunión. Algunas personas experimentan un tipo generalizado de fobia social y temen una gran variedad de interacciones sociales. En cambio otros tienen un temor más específico, por ejemplo hablar en público.

No te dejes llevar por la ansiedad social y gánale la partida

La gente suele pensar que la timidez y la fobia social están relacionadas.

Son similares, pero la timidez es más una inhibición general frente a los demás, y no siempre incluye los síntomas físicos de pánico que son parte de la fobia social.

De toda mi experiencia ayudando a las personas a superar su ansiedad social, me parece interesante destacar dos características sorprendentemente contradictorias del Trastorno de Ansiedad Social.

La primera contradicción

La primera contradicción es que la mayoría de las personas con trastorno de ansiedad social abordan las situaciones sociales inapropiadamente. Piensan que no pertenecen al ambiente social porque no "encajan" o porque carecen de alguna cualidad o habilidad. No son lo bastante inteligentes, lo suficientemente interesantes o guap@s.

También tienden a creer que todo el mundo estará especialmente interesado en ellos. En mirarlos, pensar en ellos, y juzgarlos.

Estamos hablando por tanto de personas que al mismo tiempo creen que "no son dignos de interés" y que al mismo tiempo "Todo el mundo está pendiente de lo que van a decir o hacer".

Si experimentas ansiedad social, este tipo de pensamientos suelen surgir como síntomas adicionales de la ansiedad, y no porque sean ciertos.

La segunda contradicción

La segunda característica sorprendente tiene que ver con los tipos de síntomas físicos que las personas experimentan como parte de la ansiedad social.

La fobia social es muy similar al trastorno de pánico. En ambos casos, se experimentan ataques de pánico, que consisten en síntomas físicos extremos derivados del miedo. Pero estos síntomas, como pueden ser el sudor, temblor o que se te quiebre la voz, son mucho más visibles en las personas que sufren fobia social.

En cambio, las personas con trastorno de pánico no suelen tener síntomas tan visibles, ya que no están tan preocupados por mostrar su ansiedad. Sus preocupaciones van en otros sentidos, como pensar que se están muriendo, o que se van a desmayarse, o a volverse locos.

Es en realidad tu reacción a la vergüenza la que produce estos síntomas no deseados. La vergüenza es un sentimiento incómodo que alimenta la idea de que tienes algo que esconder, de que algunos aspectos de ti mismo son tan negativos que crees que debes evitar que otros los noten.

El deseo de mantener tus defectos en secreto, te lleva a oponerte a los síntomas, y en realidad a retroalimentarlos.

Trastorno de ansiedad social. Encontrando una salida

El problema de los trastornos de ansiedad, es que tu respuesta instintiva al pánico suele ser equivocada, y no consigue más que mantener y agravar tu pánico. Con el trastorno de ansiedad social, son los esfuerzos que haces para ocultar tu ansiedad, los que producen los síntomas visibles que esperabas evitar.

El camino para salir del trastorno de ansiedad social es mucho más fácil cuando se llega a ver que tratar de ocultar tu ansiedad no te ayudará. Que los demás generalmente aceptarán tus defectos, tal como tú aceptas los suyos. Y que cuanto más renuncies a tus esfuerzos para oponerte a la ansiedad, menos frecuente y perturbador será.

Si tienes un problema de ansiedad social, no lo dudes, un psicólogo te puede ayudar y guiar para seguir el camino más recto y fácil hacia tu recuperación.

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